Gestión del cambio cambiando la mentalidad zombie con nuevas estrategias

manejo de la gestion del cambio

Estos días estamos viendo los mayores cambios sociales, económicos, tecnológicos y políticos que se recuerdan. En este escenario la gestión del cambio se vuelve crucial para poder adaptarse a las nuevas realidades, pero el cambio es tan rápido que está causando auténticos estragos, y eso que parece que todavía la cosa puede acelerarse más.

Pensemos que este cambio actual es comparable al menos al que supuso la Revolución Industrial con la anterior, con la diferencia de que es mucho más rápido.

O sea que no estamos ante un cambio más o menos gradual, como en el que se ha vivido en Occidente en los últimos 200 o 300 años.

Para nada.

Estamos ante un cambio radical de todas las estructuras clave de la sociedad.

El Presidente del Forum Económico Mundial, Klaus Schwab, ha dicho que este cambio no tiene parangón y que lleva a la humanidad a un cambio radical que llevará a fusionar sus identidades físicas, digitales y biológicas.

No hace falta ser adivino para darse cuenta que estamos ante unas convulsiones muy grande.

Solo hay que ver alrededor y comprobar que estamos entrando en una era bastante diferente a la anterior.

Veamos algunos de esos procesos de cambio:

  • Paso de la vida física a la vida virtual
  • Eliminación del dinero físico para dar paso al dinero digital
  • Descentralización de las relaciones globales gracias a la red
  • Cambios radicales en las terapias genéticas
  • Abandono de las energías fósiles y paso a las energías renovables
  • Introducción de elementos como la renta básica universal
  • Robotización de las actividades físicas
  • Automatización de las realidades digitales
  • Posibles cambios drásticos en el régimen de propiedad
  • Cambios políticos hacia estructuras más socialistas
  • Mayor vigilancia y monitorización: pérdida de privacidad

Y muchas más cosas que se me olvidan.

Mucha gente no se da cuenta todavía de estos cambios, pero la cosa se está acelerando y solo es cuestión de tiempo que empecemos a ver cosas que antes nos parecerían imposibles.

Entonces, en este clima de cambio brutal las mentalidades del pasado: las mentalidades zombies están teniendo dificultades para ver el paradigma.

Estas mentalidades zombies están metidas en todos los estratos de nuestra sociedad. Son una serie de comportamientos y hábitos que se han establecido con el paso de décadas y si me permites decirlo, incluso de siglos.

Lo que antes valía, en el futuro no valdrá, y mucha gente va a tener un “despertar” brusco.

Gestión del cambio y transformación digital

El tema digital es clave para entender la profundidad del cambio en el que estamos envueltos.

Esta transformación está haciendo que muchos sistemas establecidos y que se tenían por muy sólidos se estén resquebrajando por completo.

Básicamente, las estructuras del pasado estaban fuertemente atadas al componente físico de la realidad, o sea oficinas, locales, pisos, fábricas, naves, almacenes, plazas de parking, barcos, aviones, contacto físico de la gente, etcétera.

Lo digital ataca de lleno toda esa estructura organizacional basada en el contacto personal.

Ya no es necesario ir a una tienda a comprar comida para el perro.

No hace falta ir al banco para conseguir un préstamo.

Sin embargo todo esto no sería suficiente para cambiar otras cosas en las que la gente sí que querría seguir usando su libertad de movimiento y que no pueden ser sustituidas fácilmente.

Estoy hablando de cosas como ir a tomar una copa, ir a bailar o jugar al fútbol.

Pues bien, parece ser que de manera, llamémosla, oblicua, se están creando obstáculos para que la gente no pueda hacer esas cosas.

Cosas como:

  • Una gran pandemia que haga imposible que vayamos a tomar copas juntos en la discoteca
  • Un cambio climático que haga que muchas actividades tengan que desaparecer, so amenaza del fin del planeta. ¿Quién se opondría a proteger al planeta de la destrucción? Es difícil ganar un debate así

De esa manera, también se crean las condiciones para que la gente tenga que abrazar nuevas formas de ocio y de pasar el rato.

Todas esas formas de hacerlo están ligadas al mundo digital.

Estrategias para  la gestión del cambio

Para realizar los cambios es bueno que lo hagamos de manera estratégica. Para ello tendremos que implantar una serie de estrategias a seguir:

  1. Establecer los objetivos a los que queremos llegar
  2. Identificar e involucrar a las partes interesadas desde el comienzo
  3. Utilizar técnicas de comunicación para favorecer el cambio
  4. Involucrar lo máximo posible a las personas
  5. Implementar los cambios de manera escalonada
  6. Involucrarnos con todas nuestras fuerzas
  7. Gestionar el resultado después de los cambios
  8. Explorar nuevas posibilidades para un cambio áun mejor

Gestión del cambio en las empresas

Las empresas son las primeras que notan estos cambios radicales, y lo notan con un colapso de las estructuras de las mismas y de todas aquellas que son golpeadas por los cambios en el comportamiento humano.

Si ya no hay que ir al banco para pedir un crédito ¿qué sentido tiene que las oficinas sigan abiertas?

De manera lógica en todos esos sitios que están siendo destruidos por la nueva realidad digital y tecnológica intentan oponerse al cambio, cosa infructuosa a medio largo plazo.

La gestión del cambio se aplica con más celeridad en las empresas nuevas y en las que premia la juventud. Esto es, donde hay más gente con conocimientos tecnológicos: o sea gente joven.

Es una paradoja, porque los que tienen el capital y riqueza son los mayores, y son esos grupos los más opuestos al cambio social en el que estamos envueltos.

Los jóvenes, por otro lado, se ven en medio de una dicotomía.

Por un lado los que encuentran esas posibilidades que dan los cambios radicales y se adaptan a a ellas, convirtiéndose así en la vanguardia del cambio.

Y por otro lado los que, por la “guerra” que hay en la sociedad, son incapaces de levantar cabeza, en medio de un mundo viejo que se está desmoronando y se resiste a entregar su cetro de poder: el mundo viejo.

Gestión del cambio en las organizaciones públicas

La resistencia al cambio es más fuerte, si cabe, en las administraciones públicas, donde es bien conocido que sus empleados se quedan anclados en procesos anticuados y no tienen mucho interés por cambiarlos.

¿Para qué iban a tener interés alguno?

Son trabajadores ajenos a la competencia.

Por eso también las entidades públicas son de las menos afectadas por el cambio, al menos en el sentido de que sus empleados siguen conservando sus trabajos, aunque habrá que ver lo que ocurre en el futuro si los cambios son tan radicales que algunas profesiones se pueden volver totalmente obsoletas, como por ejemplo los profesores de secundaria; pero eso sería material para otro debate.

O sea que estas administraciones públicas son:

  • Las que más se resisten al cambio
  • A las que menos les afecta el cambio, al menos en términos de fin de su actividad

El segundo punto es muy importante entenderlo, porque el mismo nos da la clave de una de las tendencias del cambio digital.

Hablo de una tendencia muy fuerte a estructuras cada vez mayores de dependientes de lo público.

De una u otra manera, la presión que existe es hacia un mayor control de la sociedad; control que viene de la mano de los cambios tecnológicos y del aumento de la actividad controladora por parte de las estructuras públicas.

Por lo tanto, esta mentalidad zombie de los funcionarios públicos se va haciendo incluso más fuerte con el tiempo ya que parece que cada vez mayores capas de la sociedad van a acabar siendo dependientes de lo público. Y no hay nada que zombifique más a una persona que depender de ello.

ES así como tenemos dos fuerzas opuestas descomunales.

Por un lado el sector empresarial que tiene que hacer cambios radicales, como no se recuerdan, siendo aquellas entidades que se resisten al cambio las más perjudicadas.

Y por otro, un sector público cada vez más grande, que a medida que crece aumenta la resistencia al cambio.

Entonces ¿Qué conclusión sacamos de esto?

Que de alguna manera, el avance digital dirige a la sociedad a una realidad donde lo público es preponderante.

Sí, por el camino hay unos cambios brutales, y el que no se adapte “morirá”, pero eso solo aplica a la sociedad privada, mientras esta exista.

Sin embargo a medida que más capas de la sociedad van entrando en las redes de lo público el cambio cesa.