¿Por qué son tan especiales las apuestas de caballos? Cómo apostar

apuestas de caballos

Puede que las apuestas deportivas más populares de la actualidad sean las de fútbol, pero hay otro deporte que tiene una historia mucho más íntima con este mundillo: se trata de las apuestas de caballos.

Si tuviera que elegir un deporte como icono de las apuestas sería sin duda el de las apuestas de caballos.

¿Pero por qué son tan populares estas apuestas?

¿Qué tienen de especial?

Vamos a verlo en esta entrada.

Historia de las apuestas de caballos

Esta es la clave para entender el porqué del prestigio de estas apuestas.

Después de todo estamos ante el que es, posiblemente, una de las primeras actividades donde la civilización humana comenzó a hacer apuestas.

Se me ocurre que solo las apuestas de peleas y combates fueron anteriores a las de los caballos, pero como ya sabemos, los combates de antaño – piensa en los gladiadores – eran muy salvajes y hoy no tendrían cabida en la sociedad. Lo más cercano que tenemos sería el MMA, kickboxing, boxeo, etcétera.

Las carreras de caballos existen desde que se tiene conocimiento del mundo civilizado, hace no menos de 4 o 5 mil años, en las culturas de Asia y Oriente Medio.

Luego es bien conocido que estas carreras tuvieron una gran popularidad en la época de la Grecia Clásica y el Imperio Romano, aunque lo fueran en formatos más específicos, como las carreras de cuadrigas. ¿Quién no ha visto Ben Hur?

carrera de caballos ben-hur
La mítica escena de la carrera de cuádrigas en Ben-Hur

El resto es historia.

Con el comienzo de la Revolución Industrial vino una nueva era dorada de este deporte y de las apuestas asociadas al mismo.

Los mismos países que avanzaron la Revolución Industrial, sobre todo los de rama anglosajona de la mano de Inglaterra, llevaron a estas apuestas a una nueva era dorada. De hecho, las apuestas de caballos fueron – y en parte todavía son – las apuestas más populares de los países de habla inglesa; esto es: de los países donde el mundo de las apuestas está más desarrollado.

En los Siglos XIX y XX, las apuestas de caballos tuvieron un gran protagonismo en países como Inglaterra, Estados Unidos, Australia y Canadá.

Ir a un evento de carreras de caballos era – y es – una actividad social de primer nivel, en la que se reunían ciudadanos de todas las clases para apostar e intercambiar opiniones. Esta cultura todavía existe, aunque ya no tanto como antes, en esos países anglosajones.

Los problemas comenzaron a aparecer en el Siglo XX, con prohibiciones contra las apuestas en los Estados Unidos a principios de Siglo, y otros problemas derivados de las épocas de las guerras mundiales y la Gran Depresión. Sin embargo, las apuestas de caballos nunca llegaron a desaparecer.

Aquí tenemos un vídeo vintage de una de las grandes carreras de antaño (el ambiente era espectacular):

Más tarde, con el desarrollo masivo de otros deportes, las apuestas de caballos perdieron parte del protagonismo. El fútbol se ha convertido en el deporte rey de las apuestas actual, al menos en volumen, pero creo que las apuestas de caballos siguen teniendo un hueco especial en este mundillo apostador.

¿Por qué son tan especiales las apuestas de caballos?

Ahora vamos a ver un poco porqué considero que estas apuestas son más especiales que la mayoría de las de otros deportes.

Primero tenemos la tradición, lo que ya expliqué en el apartado anterior.

Pero lo realmente atractivo de estas apuestas es el rango de posibilidades a la hora de apostar.

¿Qué quiero decir con esto?

Pues que las carreras de caballos tienen un dinamismo especial que viene de la estructura de las mismas.

Como ya sabemos, la mayoría de carreras tienen varios participantes. Unas tienen 6 caballos, otras 10, otras 12 y otras 15 o más. Esto hace que las probabilidades de estas apuestas tengan un componente variable muy grande.

Comparemos esto con el fútbol o el tenis.

En el “deporte rey” las apuestas básicas tienen tres posibilidades: gana A, empate, gana B.

En el tenis esta estructura es incluso más sencilla, con solo dos posibilidades: gana A o gana B.

Esto último hace que el cálculo de las probabilidades de estas apuestas sea mucho más sencillo, si es que existe ese concepto en un mundo tan dinámico como el de las apuestas – aquí no hay nada sencillo en realidad.

Sin embargo, cuando tenemos una carrera de 10 caballos, la cosa se complica bastante más.

No es que sea complicado asignar las probabilidades a cada uno de esos caballos, pero las posibilidades de discrepancias e “ineficiencias” en las apuestas de caballos son bastante grandes.

No solo estamos analizando las probabilidades de un número mucho mayor de resultados, sino que otras cuestiones se complican mucho más. En el fútbol y otros deportes es más fácil discernir un histórico, o una “forma”, pero en un grupo extenso de caballos la cosa se vuelve mucho más complicada.

Es ahí, en este aspecto tan variable de las apuestas de caballos, donde las mismas adquieren un toque especial, que las hace el terreno favorito de muchos apostadores profesionales.

¿Quién no ha leído los libros de Charles Bukowski en los que el mismo solía acudir a las carreras para apostar en base a lo que su “olfato” le decía?

La magia de las carreras de caballos también está en el hecho de poder apostar en el mismo hipódromo, donde el apostador puede ver in-situ a los caballos y jockeys antes de que comience la carrera.

Ahí es donde está gran parte del “arte”, al intentar descubrir los puntos fuertes y débiles de los diferentes caballos solo con la “observación del día”. Obviamente, para esto hace falta mucha experiencia en este tipo de eventos, y también un “olfato especial”.

No vayas a creer que esto es fácil.

Pero ¿quién sabe?

Igual eres uno de esos apostadores profesionales en estado latente, que están esperando despertar su olfato apostador.

Claro, este último aspecto estaba muy ligado a las apuestas tradicionales. Es decir, a la posibilidad de ir al hipódromo y ver la apuesta en vivo y en directo. Esto es algo que todavía se hace en sitios como Inglaterra o Estados Unidos, pero no es algo que pueda hacer todo el mundo.

Lo que manda hoy en día es el mundo de las apuestas online, y el sector de los caballos no es ajeno a esto.

Sin embargo, esto no significa que se haya perdido del todo la posibilidad de “analizar a los caballos”, pues desde casas también podemos tener acceso a las cámaras de las carreras, que incluso nos muestran los momentos previos de las mismas, en las que los jinetes y los caballos están precalentando.

¿Cómo se apuesta a los caballos?

mejor manera de apostar en caballos

Esta es la pregunta del millón.

Seguro que te gustaría saber cómo lo hacen los profesionales que ganan dinero.

Pero, claro, estos profesionales no van a compartir sus métodos tan fácilmente.

Una manera de apostar es como comenté antes, a través de la experiencia de muchos años y del estudio pormenorizado de los jinetes y caballos particulares, dando importancia incluso a cosas como:

  • Cómo se mueve el caballo y el jinete en los momentos previos de carrera
  • Si parecen más nerviosos de lo normal
  • Si al empezar la carrera empiezan mejor o peor

Y un largo etcétera.

Las variables son interminables.

Otra manera de apostar es la que usan los estudiosos estadísticos, que basan sus apuestas en los estudios matemáticos puros, con cálculos complejos de muchas variables para intentar encontrar esa ventaja sobre los otros apostadores y bookies.

Lo bueno que tienen las carreras de caballos en este sentido es que el número de variables para hacer cálculos estadísticos es bastante grande, y esto da más posibilidades de varianza en los resultados, lo que puede causar que haya más posibilidades de arbitraje y de sacar beneficio en carreras en las que los cálculos de las casas de apuestas no sean todo lo eficientes que cabría esperar.

Por supuesto, este tipo de cálculos estadísticos requieren de un conocimiento muy profundo de las carreras en sí, buscando esas variables clave.

¿Dónde se hacen las apuestas de caballos?

sitios donde se apuesta a los caballos
Antes había que ir a las carreras a apostar, o en su defecto a los locales. Era todo un acontecimiento, y una experiencia

Hace siglos había que ir a las mismas carreras de caballos. Más tarde se comenzaron a abrir locales de apuestas en las grandes ciudades, donde a través de telégrafo o correo los resultados llegaban con un retraso, pero se podía apostar perfectamente.

Hoy en día la mayoría de las apuestas de caballos se hacen en las casas online, en la comodidad de la casa o incluso mediante el móvil, desde cualquier lugar del mundo.

Todavía quedan carreras de caballos en las que se puede apostar in situ, pero esto es algo cada vez más raro. Los países donde hay más hipódromos con carreras son: Reino Unido, Estados Unidos, Irlanda, Australia, Nueva Zelanda, Canadá y Francia.

Curiosamente, en Inglaterra y otros países todavía hay una industria de locales de apuestas muy fuerte, con numerosas casas de apuestas presenciales en las ciudades donde los apostadores de calle van a apostar y ver las carreras de caballos in situ. Desde luego, los ingleses siempre siguen demostrando su amor por las apuestas.

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